CAMBOYA II
Hoy se cumple un mes de nuestra llegada a PP (Phnom Penh) y estamos satisfechos con el aterrizaje. Han pasado tantas cosas en tan poco tiempo que nos cuesta creer aún que estemos aquí.
A nuestro aprendizaje y adaptación diaria al modus vivendi tenemos que sumar además la convulsión político-social por las últimas elecciones que se celebraron en julio y cuyos resultados están poco claros, más bien oscuros. Al gobierno comunista que lleva en el poder desde hace 30 años con apoyo de China y Vietnam parece que le cuesta "asumir" la democracia y eso está costando muchas protestas y tensiones en la calle con heridos y un muerto la semana pasada. Cerraron los colegios internacionales el lunes y el martes por seguridad y ahora parece algo más tranquilo el ambiente aunque el ejército y sigue presente en algunas zonas. A nosotros no nos ha afectado salvo por lo del cole.
Poder, miedo, corrupción, opresión, mentira... por qué siempre tan unidos?
A nuestro aprendizaje y adaptación diaria al modus vivendi tenemos que sumar además la convulsión político-social por las últimas elecciones que se celebraron en julio y cuyos resultados están poco claros, más bien oscuros. Al gobierno comunista que lleva en el poder desde hace 30 años con apoyo de China y Vietnam parece que le cuesta "asumir" la democracia y eso está costando muchas protestas y tensiones en la calle con heridos y un muerto la semana pasada. Cerraron los colegios internacionales el lunes y el martes por seguridad y ahora parece algo más tranquilo el ambiente aunque el ejército y sigue presente en algunas zonas. A nosotros no nos ha afectado salvo por lo del cole.
Poder, miedo, corrupción, opresión, mentira... por qué siempre tan unidos?
Me he comprado una bici japonesa de segunda mano y con ella la ciudad tiene otro color, no parece tan grande ahora, está un poco más bajo control. Disfruto mucho mis recados y paseos matinales sin depender de motos o tuk tuks, paro cuantas veces quiero a curiosear y llevo una cesta grande en la parte delantera casi siempre llena de comida. A pesar de que el tráfico sigue siendo de lo peor, no tanto por la cantidad, que sí es mucha, sino por la nula organización y la falta de reglas aún no he visto un mal gesto o una mala palabra a la gente por el tráfico. Es una sensación intensa estar metido ahí dentro. La semana pasada fui de paseo con Darío una mañana y vi una librería que tenía buena pinta al otro lado de la avenida Norodom, quise cruzar para verla pero pasados un par de minutos esperando el momento de meter el pie en el caos me di la vuelta. Esta mañana algo pasaba y estaban muchas calles cortadas por nuestra zona (espino y policía militar incluída) y me ha costado un buen rato llegar hasta el cole con los niños en tuk tuk, de allí he vuelto a casa a por la bici y he salido a hacer la compra pero me ha superado el "traffic jam" y he tenido que volver ante el completo bloqueo de miles de coches y motos con una polución que pesaba cada minuto más en la garganta. Lo de las mascarillas de la gente por la calle está muy claro ya.
En este mes he perdido algún kilo, mis pantalones y la necesidad de cinturón lo delatan. Aun sin hacer deporte no paramos de hacer ejercicio entre niños, yo la bici, Amparo natación, y los cuatro pisos sin ascensor que también ayudan, además del calor... que dicho sea de paso ha bajado algo en las últimas semanas al mismo tiempo que han aumentado las lluvias. Me gusta el monzón porque casi siempre empieza a llover cuando ya estamos en casa; suele comenzar la lluvia por la tarde y a veces es algo rápido y diluviano mientras que otras, la mayoría, es un chirimiri que dura horas y horas hasta la mañana siguiente. Desde nuestro apartamento tenemos buena vista de una parte de la ciudad y también de las nubes, cuasi perpetuas, que dejan adivinar cuando vienen las cortinas grises a tener en cuenta. Normalmente nadie se inmuta por el agua y cuando llueve más aparecen chubasqueros por todas partes y continúa el movimiento. Esta es la vista desde nuestro balcón:
Dentro de dos semanas es la festividad del Pchum Ben, la fiesta de los muertos que aquí celebran durante cinco días, y vamos a aprovechar para hacer nuestra primera salida familiar a Siem Reap y Angkor Wat, donde están los templos más conocidos del país. Este año ha habido 30 días festivos nacionales (el año pasado hubo 33) que celebran cosas como el día del duelo por la muerte del rey Sihanouk, el día de la coronación, el cumpleaños de la reina madre, el cumpleaños del rey (3 días de celebración). Creo que no hace falta que diga que Camboya es una monarquía. También está el día del acuerdo de la Paz de París, el día internacional del niño y otros que no entiendo muy bien.
Con todo así caben bastantes oportunidades de hacer puentes que intentaremos aprovechar para conocer poco a poco el país aunque ello tiene su dificultad debido a las carreteras y los tiempos que se tarda en llegar de un sitio a otro, que con niños se amplifican más. Hace un par de semanas Amparo fue de viaje por trabajo a un lugar en el norte del país cerca de la frontera con Laos llamado Rattanakiri. En el mapa no parece tan lejos pero en coche tardaron once horas! Tomó allí algunas fotos como ésta:
Yo he empezado a colaborar los sábados con una organización que se llama "A new day Cambodia" dando clases de español a un niño de 13 años que quiere ser embajador cuando sea mayor, y que francamente pienso que lo puede conseguir. Es fascinante lo que consigue esta ONG con estos niños, merece la pena echarle un vistazo a su página web: www.anewdaycambodia.org
Entre semana sigo explorando nuevos mercados y rincones de PP que siguen sorprendiéndome por su actividad, colores, sonidos, olores. He grabado algunos vídeos que me gustan mucho y que voy a colgar. El primero es de un "picador-distribuidor" de hielo que hizo que ahora dude a la hora de pedir las bebidas con o sin hielo. Y el segundo es de un mercado callejero en el que quería fotografiar un pez que había saltado de una barreño pero que fue aplastado por unos pollos.
Ya hemos ido a varios lugares en los que se practica el aerobic al aire libre, algo muy popular en PP sobretodo entre las mujeres de mediana edad. Es gratis y los monitores siempre son hombres y horteras, dicen que compiten para ver quién atrae al mayor número de seguidores. Aitana ya se va animando con alguna coreografía.
Y por último voy a poner algunas fotos más de la ciudad. Las motos y los tuk tuks eclipsan a las bicis pero todavía quedan bastantes para transporte de mercancías o pasajeros como ésta. En la construcción se suelen ver grúas y andamios de hierro pero aún se combinan con las estructuras de bambú como éstas o las poleas manuales para subir el material.


Hemos paseado algunos días por la orilla del río Mekong que a su paso por PP es impresionante, creo que no hay más puentes hacia el este que unan las dos orillas y cuesta imaginar lo que pueda haber al otro lado. Unos 80 km más abajo empieza Vietnam y al tripe de distancia está el mar de la China pero PP está a sólo 10 msnm. Por ello el agua baja muy despacio y apenas se aprecia hacia donde fluye el río. El río Tonlé Sap es otro de los grandes en Camboya y desemboca en el Mekong justo a la altura de la capital, viene desde el noroeste y tiene la característica de que según sea la abundancia de lluvias su curso va hacia el Mekong (su salida natural) o cambia el flujo en sentido contrario ("aguas arriba") hacia el gran lago Sap. Cuesta entenderlo y explicarlo pero en internet se pueden encontrar descripciones más técnicas.
Y los monjes, omnipresentes sobre todo por las mañanas en las calles. El sábado estuvimos en la pagoda de Moha Montrei y charlamos con un par de ellos (viven 470 allí). No parece que muchos lo sean por largo tiempo; entran unos años mientras realizan también otros estudios en la universidad y luego vuelven a su vida anterior.





